La AD 2026-15-11 del 737 especifica HFEC y LFEC para distintas localizaciones del mismo área estructural. La distinción no es menor: elegir la técnica incorrecta puede producir un resultado aparentemente válido que no detecta la discontinuidad presente. Entender cuándo aplica cada método es una competencia básica de cualquier técnico de mantenimiento estructural.
Corrientes inducidas de alta frecuencia (HFEC) Trabajan típicamente entre 100 kHz y varios MHz. A mayor frecuencia, menor profundidad de penetración (efecto skin), lo que las hace ideales para detectar grietas superficiales o subsuperficiales muy próximas a la superficie. Se usan sobre revestimientos de aluminio, puntos de fijación y zonas con tratamientos superficiales donde la grieta comienza en la capa exterior.
Corrientes inducidas de baja frecuencia (LFEC) Operan en rangos de frecuencia menores (típicamente por debajo de 10 kHz), lo que permite mayor profundidad de penetración. Se aplican cuando la discontinuidad puede estar en capas interiores, elementos de refuerzo o bajo reparaciones. En la AD citada, se usan específicamente sobre el bear strap, un componente de refuerzo que no es directamente accesible desde la superficie exterior.
Criterios de selección en la práctica
- Identifica la localización exacta y la profundidad estimada de la posible discontinuidad antes de elegir técnica.
- Consulta el NDT manual del fabricante o el Requirements Bulletin: la frecuencia de trabajo, la sonda y el patrón de barrido están especificados. No es un parámetro de libre elección del técnico.
- Verifica la calibración del equipo con el bloque patrón adecuado al material y la geometría del componente.
- Documenta la técnica empleada, el equipo, el número de serie de la sonda y el resultado. En una AD, la trazabilidad documental es parte del cumplimiento, no un trámite posterior.
La confusión más frecuente es aplicar HFEC donde se requiere LFEC por accesibilidad o hábito. El resultado puede ser un informe limpio sobre una grieta que sigue propagándose.