La Gestión del Cambio (MOC en inglés) ha venido para quedarse, esa puede ser la conclusión después de dar un vistazo a los últimos cambios normativos en la regulación aérea. Si en el 2012 se inició el camino con el Reglamento 965/2012, más conocido AIROPS, en el que se incluía dentro del Sistema de Gestión de Seguridad Operacional (en adelante SMS). A partir del 2020 se extiende esta metodología a la Parte M (CAMO) y a la Parte 145 (Mantenimiento). Es por ello por lo que dominar estos procesos resulta crítico para poder afrontar con garantías de éxito los cambios que afectan a las organizaciones.

Podemos definir la Gestión del Cambio como los procesos, herramientas y técnicas para gestionar, desde el punto de vista del Factor Humano, los cambios necesarios para las sucesivas adaptaciones de la organización al entorno cambiante.

En estos procesos es crítico realizar una integración de la gestión del proyecto y la gestión del cambio. La gestión de proyecto planifica los recursos, plazos, controles a realizar, presupuesto… para la ejecución del proyecto y se pueden aplicar metodologías como la propuesta por Project Management Institute (PMI). La gestión del cambio afecta más bien a las personas, y esta gestión se puede realizar con la metodología propuesta por Human Change Management Institute (HUCMI).

La combinación de ambas técnicas aumenta de forma notable las probabilidades de éxito del cambio y reduce de forma significativa el impacto en la seguridad de las operaciones.